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Mendoza, 24 de julio de 2019.

NOTA Nº 295-L

A la

HONORABLE LEGISLATURA DE LA PROVINCIA

S ___ / _ R

 

Tengo el agrado de dirigirme a V.H. con el objeto de someter a consideración el adjunto proyecto de ley sobre "endurecimiento de sanciones para conductores ebrios".

Así como en materia de delitos dolosos se ha producido una baja en el orden del 30% de fallecidos a causa de la violencia a través de políticas preventivas, corresponde en esta instancia abordar del mismo modo los resultados lesivos producidos en el ámbito de la circulación automotriz.

La sociedad hoy tiene cada vez más en cuenta la peligrosidad potencial de la conducción bajo los efectos del alcohol. Ese temor se ve confirmado en las crónicas periodísticas donde tras cada fallecimiento, en muchos de ellos se encuentra el halo negativo del alcohol de quien conduce. Así, el vehículo se convierte en un arma ante quien desmerece sus condiciones físicas y mentales por la ingesta de bebidas alcohólicas, asumiendo una actitud de indiferencia hacia la vida de las demás personas.

Las modificaciones en la Ley de Seguridad de Tránsito Vial que en este proyecto proponemos se motivan en la necesidad de reforzar la amenaza generada por la norma en relación a los fines de prevención general y especial perseguidos. El artículo 4 de la Ley Nº 9024 refiere que la ley tiene por fin “evitar colisiones, lesiones y muertes” y propender a la “movilidad segura”. Y en este marco, cuando aumentamos las sanciones en este proyecto, lo hacemos en el entendimiento de que la conducción de un vehículo con intoxicación alcohólica implica de parte de su conductor una flagrante violación a un deber de cuidado para sí -mediante una autopuesta en peligro-, pero también y sobre todo para la comunidad toda -por el mayor riesgo de producir un accidente que el conducir en dicho estado genera-. Todo ello imputable directamente al conductor negligente que, sabiendo que va a conducir un vehículo, no toma las medidas previstas (como esperar a que se pase el efecto del alcohol o buscar otro conductor), o directamente se comporta indiferente a ello, asumiendo la posibilidad de causar o causarse un daño.

En este orden de análisis se tiene especialmente en cuenta que las sanciones previstas en la Ley de Tránsito, multas, retención del vehículo, y hasta la inhabilitación, son de efectivo cumplimiento, lo que implica que la norma tiene una real potencialidad para satisfactoriamente cumplir su función de disuasión de tales comportamientos desfavorables, en su adecuada y ajustada redacción, tal la que ahora se propone. Por ello, con este proyecto se pretende agravar la sanción de multa a aquel conductor que arroje más de 500 miligramos y hasta 1 gramo, el que arriesgará penas de multas desde 3000 U.F. hasta 6000 U.F., además de la retención del vehículo y de la licencia de conducir, también será pasible de la inhabilitación por hasta 180 días.

Asimismo, desde la sanción de la Ley Nº 9099, Código de Contravenciones de Mendoza, se encuentran en implementación medidas para reducir la ingesta alcohólica en menores, desde diversos ángulos. Es hora de ir más allá y afrontar más fuertemente este flagelo cuando de la conducción automotriz se trata.

La propuesta entonces, por su importancia y por el grado de temor que suscita este problema, es que la situación del conductor alcoholizado sea puesta en escena con un salto cualitativo de las consecuencias que, se entiende, van a provocar una mayor custodia de la propia ingesta a la hora de conducir.

El primer concepto es el de una efectiva tutela judicial, jurisdiccional, sobre quien ha sobrepasado el mínimo de un grado de alcohol en sangre. Encontrada una persona al volante con esa medición, el procedimiento pasa de vial a contravencional. Es decir, comienza para dicha persona un proceso con intervención judicial, el que no podrá eludir y que no consiste solamente en abonar una liviana multa. Irá más allá, deberá presentarse ante el juez, dar su versión, establecer defensa, recibir una condena. Y esta condena ya contiene elementos que no estaban en ese ámbito. El que conduzca con un gramo o más de alcohol, tendrá un juicio donde arriesgará las siguientes penas: multa de 4000 a 9000 Unidades Fijas ($12 la UF), lo que a la fecha implica de $48.000.- a $108.000.-, o arresto, el que será de hasta treinta (30) días y siempre la inhabilitación para conducir vehículos desde 90 a 365 días. Ese juicio será un proceso contravencional, con todas las garantías, donde será escuchado y expondrá sus razones. Se abre la posibilidad de que se entienda cabalmente qué significa conducir alcoholizado y, eventualmente, a la punición, para poder encontrar un punto de tratamiento o equilibrio.

En las multas por alcoholismo de este año por ejemplo, prácticamente todos los multados eran reincidentes. Es decir, no tomaron conciencia de la sanción anterior, y mucho menos de los riesgos de la conducción en ese estado. De hecho, los autores suelen pagar en efectivo la multa, pero no dejan de conducir con alcohol encima.

Por ello es que las penas aquí agregan el arresto como forma de comprender la gravedad del problema, como respuesta a lo que puede ocurrir en ese estado, además de la inhabilitación para conducir. Ya que la reincidencia campea, hay vehículos introduciendo un riesgo gigante en la sociedad, mejor evitar que esas personas sigan conduciendo. Es una medida de protección, acorde, y que disminuirá el riesgo de nuevos accidentes y fallecimientos.

Como tema de interés es que en el mismo proyecto se quita el procedimiento del artículo 95 sobre casos de alcohol, así la Policía de Mendoza y los municipios tienen un solo procedimiento para casos de conducción con alcohol, no dos, lo que ocasionaba cierta dispersión a la hora de aplicar la ley. El procedimiento ahora es unívoco, con claridad para todos, y en especial para el ciudadano.

Por ello, convencidos de que se deben tomar medidas en orden a esta problemática, se propone a través de esta reforma la inclusión de faltas y sanciones precisas para el específico caso de la conducción en estado de ebriedad desde un paradigma distinto al previsto hasta ahora, esto es, considerando a dicha conducta atentatoria de la “Seguridad Pública”, y no tan sólo de las “Buenas Costumbres” o la “moralidad”, como lo referencia a la conducción con ebriedad que establece el art. 95 del Código de Contravenciones en el Título III.

Entrando en el análisis exegético del articulado propuesto decimos:

Si bien, el tema de la siniestralidad vial, y las causas y concausas que influyen e inciden en ella, vislumbra un problema de índole socio cultural, que no se resuelve unidireccionalmente, ni sólo a través de la sanción de leyes acorde a la problemática, requiriendo un abordaje interdisciplinario a través de otras políticas públicas; lo cierto es que en el entendimiento de que las normas vienen a ser aquellos instrumentos útiles que en definitiva se aplican y rigen los comportamientos de la población, deviene necesario y útil encarar una reforma legal como la aquí propuesta.

Sin otro particular saludo a V.H.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL SENADO Y CÁMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE MENDOZA

SANCIONAN CON FUERZA DE

LEY:

 

Artículo 1º. - Sustitúyase el inciso f) del artículo 40 de la Ley Nº 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

Artículo 40º...

"f) Cuando sea evidente la disminución de las condiciones psicofísicas del titular de la Licencia, excepto a los discapacitados debidamente habilitados, y/o incurra en la prohibición del artículo 52 inciso 7. En dicho supuesto corresponderá además la retención del vehículo."

 

Artículo 2º. - Sustitúyase el inciso 8 segundo párrafo del artículo 52º de la Ley Nº 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

Artículo 52º inciso 8 segundo párrafo...

"...Se establece que todos los conductores de vehículos se encuentran obligados a someterse a las pruebas que la reglamentación de la presente establezca para la detección de posibles intoxicaciones; la negativa a realizar la prueba constituye falta grave, además de la presunta infracción al Art. 52 inc. 7.

 

Artículo 3º. - Sustitúyase el artículo 78º de la Ley Nº 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

"Artículo 78º. - FALTAS GRAVÍSIMAS, GRAVES Y LEVES.

1- Se consideran faltas gravísimas: Incurrir en la comisión de conductas prohibidas por el Art. 52º incisos 1,2,4, 5, 6, 7, 8 primer párrafo, 9, 10, 15, 17, 18, 23, 30, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 42 y 48 de la presente ley.

2- Se considerarán faltas graves: Incurrir en la comisión de conductas prohibidas por el Art. 52º incisos 3, 8 segundo párrafo, 11, 12, 13, 14, 16, 20, 21, 24, 25, 26, 27, 28, 31, 40, 41, 43, 44, 45, 46,47,50 y 51 de la presente ley.

3- Se consideran faltas leves: Incurrir en la comisión de conductas prohibidas por el Art. 52º incisos: 19, 22, 29 y 49 de la presente ley.

 

Artículo 4º. - Incorpórase el artículo 86º bis a la Ley N° 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

"Artículo 86º bis. - Para el caso de la infracción prevista en el inciso 7 del artículo 52 de la presente ley,  la sanción será de tres mil (3000) U.F. y hasta seis mil (6.000) U.F. e inhabilitación para conducir vehículos por un período desde treinta (30) y hasta ciento ochenta (180) días.

En el caso de alcoholemia superior o igual a un (1) gramo por litro de sangre, será de aplicación el art. 67 bis de la Ley Nº 9099 Código de Contravenciones de la Provincia."

 

Artículo 5º. - Modifícase el inciso f) del artículo 99º de la Ley N° 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

..."f) Cuando su conductor no tuviere edad para conducir, careciere de licencia habilitante o la misma no correspondiese a la categoría del vehículo, cuando la licencia estuviese caduca en su término de vigencia, no renovada o habilitada debidamente, estuviere bajo intoxicación de estupefaciente, siempre que no hubiere personas habilitadas que puedan reemplazarla inmediatamente en la conducción."

 

Artículo 6º. - Incorpórase como artículo 99 bis de la Ley Nº 9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

"Artículo 99º bis. - En los casos del inciso 7 del artículo 52 de la presente ley no será restituido el vehículo a su propietario o legitimo usuario hasta que no haya cumplido con la sanción correspondiente. La reglamentación establecerá lo relativo a la guarda y traslado de los vehículos."

 

Artículo 7º.-  Incorpórese el artículo 67 bis a la Ley Nº 9099 -Código de Contravenciones de Mendoza- el que quedará redactado de la siguiente manera:

 

"Artículo 67º bis. - La conducta tipificada en el artículo anterior  será de aplicación cuando en las circunstancias prevista en el inciso 7 del artículo 52 de la Ley Nº9024 -Ley de Seguridad de Tránsito Vial-, se condujere un vehículo con una alcoholemia igual o superior a un (1) gramo por litro de sangre, en cuyo caso el infractor será sancionado con multa desde cuatro mil (4000) U.F. hasta nueve mil (9000) U.F. o arresto de hasta treinta (30) días, e inhabilitación como accesoria en todos los casos para conducir vehículos desde 90 días hasta 365 días. En este caso no se aplicará la conversión de la sanción de multa o arresto en trabajo comunitario.

Siempre corresponderá la retención del vehículo y no se reintegrará a su propietario o legitimo usuario hasta que no haya cumplido con la sanción de multa o arresto correspondiente."

 

Artículo 8º. - Modifíquese el artículo 95 de la Ley N° 9099, Código de Contravenciones de Mendoza, el que quedará redactado de la siguiente manera:

Art. 95º. - Ebriedad. El que en lugar público o abierto al público se hallare en estado de manifiesta embriaguez, será sancionado con multa desde doscientas (200) U.F. hasta cuatrocientas (400) U.F. o arresto de dos (2) días hasta cuatro (4) días y obligación de asistir a cursos de tratamiento de adicción.

 

La sanción será aumentada al doble si el infractor ocasionare molestias a los transeúntes.”

 

Artículo 9º. - La presente ley entrará en vigencia a partir de su publicación en el Boletín Oficial.

 

Artículo 10º. - Comuníquese al Poder Ejecutivo.