HISTORIA DEL EDIFICIO DE LA LEGISLATURA DE MENDOZA

 

El edificio donde actualmente funciona la Legislatura de Mendoza,  es patrimonio cultural de la Provincia y era, probablemente, el mejor de su época, en el siglo XIX. Comenzó a construirse alrededor de 1889, como Club Social de la clase dirigente mendocina, proyectado por el Ingeniero Federico Knoll.

Esta espléndida construcción fue emplazada en el sector principal de la nueva Ciudad de Mendoza, construida después del terremoto de 1861, frente a la Plaza o Parque Urbano Independencia, en la calle  Sarmiento esquina Libertad.

“Es un espléndido edificio construido en el año 1889 (…), como edificio de un Centro Social; no hay mejor en Mendoza  por su capacidad, ni por sus comodidades”, se explica en el Censo Municipal de 1903.

Además, se lo describe con “dos grandiosos salones lujosamente amueblados, uno donde tienen lugar los recibos a dicho centro, el otro está destinado a sala de billares, aunque se habilita también para baile, lo mismo que un gran patio central, entre dichos salones y la sala de lectura y el buffet”

En 1909, durante la gobernación de Emilio Civit, la Provincia acordó con el Club Social la compra del edificio por un monto de $150.000, ad referendum de la Legislatura.

El 31 de Marzo de ese año se inaugura oficialmente la nueva sede legislativa, con la apertura de las Sesiones Ordinarias, institución formada entonces por once senadores y dieciocho diputados.

Al próximo año, se inicia su remodelación para adaptar el Club Social. Si bien la intención  del gobernador Civit era destinar el edificio para sede de la Biblioteca San Martín, este propósito  nunca se concretó.

Durante estos años, la Provincia carecía de una Casa de Gobierno - la que se construyó en 1951-  por lo que las recepciones oficiales y agasajos a personalidades ilustres, se realizaban en la Sede Legislativa.

A lo largo de su historia, se realizaron distintos congresos de gran importancia nacional como el Primer Congreso de Historia de Cuyo, el Congreso Nacional de Turismo y el II Congreso  Argentino de Periodistas, entre otros. 

 

EL EDIFICIO  LEGISLATIVO EN NUESTROS DÍAS

La fachada del edificio de Peatonal Sarmiento presenta un estilo neoclásico, despejado de decoración, ya que en la época se valorizaba  “lo afrancesado”, Junto a la Bolsa de Comercio y el Pasaje San Martín conformaban los edificios más importantes de la Avenida  Sarmiento. 

Los artefactos de iluminación de la Casa de las Leyes fueron realizados por Casa Azaretto, en 1911, que pasaron a ser los elementos artísticos más valiosos del edificio. 

Los  hermanos  Azaretto, eran genoveses y habían fundado  en  Buenos Aires, en 1897,  una  gran  fábrica de artefactos de bronce,  donde diseñaron las arañas más espléndidas de la época, que hoy se encuentran en el Salón Azul del Congreso Nacional, en la Sala del Teatro Colón y la del Salón Blanco de la Casa de Gobierno de la Nación. 

La araña central de la Sala de Sesiones tiene 20 brazos, con tulipas de “baccarat”, de  estilo “art nouveau”, con elementos ornamentales y decorativos.

El primer salón, ingresando por Peatonal Sarmiento, se denomina, “De los Gobernadores”, donde se exponen retratos de Gobernadores y Vicegobernadores del siglo XIX. XX y XXI. 

A partir de 1854, cuando se aprobó la Constitución Provincial, se establece que solo estarán colgados las pinturas de los mandatarios que juraron la Constitución, quedando fuera los que llegaron al poder mediante golpes de estado.

A continuación, se encuentra el Salón de Pasos Perdidos, “hay quienes lo asocian con las charlas y conciliábulos, a veces interminables, que preceden a las decisiones del Cuerpo Deliberativo. Tales esperas, frecuentes en estos ambientes tan amplios y sin suficientes asientos para el número de personas que se suelen aglutinar en los descansos de las deliberaciones, sumadas a las caminatas internas que no van a ninguna parte, sino que son excusa para la conversación”

En el salón se exhibe el cuadro del pintor mendocino Ricardo Cubillos, sobre la primera fundación de Mendoza en 1561, realizado en 1936. 

Se destaca además, la estufa  revestida en madera y mármol verde, con el  escudo provincial tallado en madera. En la parte central superior se halla, asimismo la figura de Julián Barraquero, quien fue uno de los redactores de la Constitución Provincial 1916.

Además, se guardan los documentos originales de la Reforma Constitucional de 1949, que se encuentran protegidos en un cofre de madera. 

En los inicios del siglo XX, surgió la necesidad de iluminar los salones,  para lo cual  se colocaron claraboyas y vitrales, algunos de ellos, rehechos por el artista catalán Ramón Subirats, utilizando guirnaldas romanas en los bordes y manejo cromático espléndido. 

Subirats, de origen barcelonés, trabajó el arte figurativo  y fue un entusiasta de los temas indigenistas.

Los vitrales del Salón de Pasos Perdidos y del Recinto de Sesiones muestran como motivos principales los escudos provinciales y nacionales  y los escudos municipales.

 

EL RECINTO   O   SALA DE SESIONES

La sala de sesiones adquiere sus características actuales con la remodelación realizada entre 1918 y 1923. Es un gran ambiente de doble altura, ubicado simétricamente a continuación del Salón de los Pasos Perdidos. Fue  resuelto espacialmente en  forma de hemiciclo, definido por la distribución  del mobiliario y los desniveles del piso; este esquema funcional permite distancias mínimas, buenas visuales y excelente acústica. Actualmente tiene 73 bancas. 

 “Posee la armonía cromática  de la madera y el cuero; la “boiserie” reviste los muros hasta la altura  de los dinteles, consta de seis ingresos con frontón triangular. 

El mobiliario del estrado, situado en la pared sur, presenta pilastras talladas con capiteles, con motivos de grecas y, en el centro, el escudo de la Provincia”

En la planta alta se encuentra  la Galería de los Escudos, una galería en forma de U sobre los costados este, norte y oeste.  En sus paredes se observan los escudos de los departamentos provinciales, el Escudo Nacional y la Bandera del Ejército de Los Andes, realizados en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Cuyo

Lo más atractivo del Recinto es la araña central de casi tres metros de diámetro. En la araña y los apliques de bronce macizo con tulipas de “bacarat”  se entremezclan ornamentos y decoración del “art nouveau” de la primera década del siglo XX.

 

BIBLIOTECA PÚBLICA LEGISLATIVA

Está situada al lado del Recinto de Sesiones y el Salón de los Pasos Perdidos. Se creó en 1897 para apoyo y consulta  de los legisladores  y adquirió carácter de “Pública” en 1932. 

El mobiliario, del mismo tipo y calidad del existente en el Recinto,  es probable que se haya hecho en forma simultánea. Las estanterías en madera y vidrio cubren  sus paredes  hasta una altura de 4,5 metros. Sobresale en el tallado de la  madera el escudo provincial.

Además, posee escaleras  para acceder a los más de veinticinco mil volúmenes que actualmente posee, ocupando un lugar destacado entre las bibliotecas legislativas del país. Está especializada en Derecho, Legislación, Jurisprudencia, Doctrina, además de obras de Ciencias Sociales, Historia, Geografía y Ciencias aplicadas. 

Entre sus tesoros más preciados hay algunos incunables como las “Leyes de Indias” (1791) y las “Siete Partidas de Alfonso el Sabio” (1843). Se encuentra una de las pocas colecciones existentes de los Diarios de Sesiones de ambas Cámaras del Congreso Nacional y del Provincial; censos, registros, boletines,  leyes y decretos nacionales y provinciales.

De la Dirección de Biblioteca depende también la Hemeroteca, que desde 1932   guarda colecciones de diarios y periódicos provinciales y de Buenos Aires, como La  Nación, La Prensa y Clarín. 

La Hemeroteca está ubicada en el segundo subsuelo del edificio central, ingresando por calle Patricias Mendocinas

La Legislatura tiene más de 120 años. Desde 1887 con el inicio de su construcción como club social, es el edificio ciudadano más cargado de simbolismos arquitectónicos, institucionales, plásticos, funcionales, de uso interno y de representación. 

Además, es sin duda es una expresión de la cultura mendocina y el edificio más antiguo de propiedad del Estado Provincial, en el circuito de la Ciudad de Mendoza.