La comisión de Salud Pública, que preside Daniel Llaver (UCR), continuó con el análisis de una iniciativa presentada por el diputado Enrique Thomas (PRO Libertad), que propone modificaciones a la Ley 6.728, norma que regula los derechos y obligaciones de los profesionales de la salud y de su Caja previsional.
Participaron de la reunión el autor de la normativa propuesta, Enrique Thomas (PRO Libertad); Mario Valestra, Presidente de la Caja de Profesionales del Arte de Curar; Federico Bordón (gerente), José Luis Domenech, Fabian Ferro (vicepresidente y ex síndico), todos integrantes de la Caja mencionada; y Jorge Tamborini, Presidente de la Federación Médica.
Introdujo al tema y al debate el diputado enrique Thomas, quien destacó que se intenta “lograr un resultado que beneficie al sector y que permita a los que trabajaron todas sus vidas a que tengan una jubilación”, sintéticamente. En sí, la propuesta apunta a actualizar la legislación vigente y plantea sustituir la denominación Caja de Previsión para Profesionales del Arte de Curar por Caja de Previsión para Profesionales de la Salud, al considerar que todos los estamentos comprendidos “trabajan por la salud individual y social de la población”.
Thomas señala la necesidad de incorporar estamentos que actualmente no están comprendidos y que también desarrollan tareas vinculadas a la salud individual y colectiva. Asimismo, se busca “ordenar y clarificar los objetivos de la Caja e incorporar la promoción de políticas previsionales con un enfoque integrador, interdisciplinario y preventivo, articulando la seguridad social con otras disciplinas que abordan el proceso de envejecimiento desde una mirada anticipatoria y centrada en el ciclo vital”.
El proyecto resume que la normativa que rige a las cajas previsionales en Argentina —y particularmente en Mendoza— fue concebida en un contexto histórico diferente, con una menor esperanza de vida, trayectorias laborales más lineales y una estructura demográfica más joven. Frente a los cambios actuales, se advierte que el sistema previsional enfrenta desafíos crecientes para ser sostenible, justo y humano. En ese marco, se plantea como premisa “organizar, implementar y administrar un régimen de jubilaciones y pensiones basado en los principios de solidaridad profesional, capitalización con carácter redistributivo y sustitutivo respecto de cualquier otro régimen previsional nacional o provincial”.
El legislador sostuvo que “hace un año que estamos trabajando en este tema, han habido aportes de todo tipo. No es un proyecto terminado y cerrado, y puede ser un documento de trabajo muy importante”. Argumentó que se ha trabajado sobre diferentes pilares más vinculados al funcionamiento del sistema (por la actualización que requiere ya que no son las mismas necesidades las de ahora que las de hace 40 años), la situación de deuda que muchos profesionales mantienen con este sistema, la segmentación de aportes (por los más jóvenes -recién ingresados- y los más mayores, sus diferencias) más todo lo relacionado al aporte de la comunidad vinculada.
Dentro del articulado de la normativa modificatoria propuesta hay diferentes aportes en relación al funcionamiento de esta Caja. Se mencionan puntos referidos a los flujos de información con la Caja y entidades fiscales provinciales y nacionales; a las facultades y funciones de la Asamblea de la Caja; a la incorporación de la figura del Tesorero en el Directorio; las funciones del Directorio; las contribuciones y su obligatoriedad; las cotizaciones; la potestad de las Provincias para crear instituciones previsionales y de seguridad social para profesionales; la adaptación al Código Procesal Civil, Comercial y Tributario de la Provincia de Mendoza y el Código Fiscal provincial; las situaciones de mora en los aportes; y los beneficios jubilatorios.
Fabián Ferro, tomó la palabra y explicó a los presentes que “se ha trabajado durante un buen tiempo con proyectos similares que no prosperaron”. Ferro puso el acento en la necesidad de entender en qué consiste la comunidad vinculada, porque “la comunidad vinculada básicamente tiene como principio hacer que quien de alguna manera se sirve de los servicios o beneficios de la práctica de un profesional, contribuir de manera transitoria a su jubilación”.
Ponderó, a su vez, que el proyecto permitirá a los profesionales de la salud, “separarse de una situación que es la actual en donde tenemos un aporte básicamente promedio de 80.000 pesos para una jubilación de 480.000 pesos. Un profesional que ha trabajado más de 30 años, que sabemos que por supuesto no le alcanzaría”. Por este motivo el acento puesto en la comunidad vinculada, ya que se ha comparado el sistema de Mendoza con el de otras provincias donde sí existe ello, y ha funcionado satisfactoriamente.
“Cuando se entendió lo que era una caja de jubilación, sobre todo una caja tan particular como la nuestra, que tiene 24.000 profesionales y 11 profesiones, con una dispersión de ingresos enorme”, puntualizó Ferro, y sumó que cuando se entendió “entre todos esto, sobre todo los profesionales de la salud, la obligatoriedad de esto, pudimos avanzar en la comunidad vinculada. Hoy tendría este proyecto la posibilidad de permitir que un profesional, acceda a una jubilación más digna y tendría un sentido de derrame, sobre todo por aquellos que menos ingresos tienen”.
A su vez, expusieron que “hemos trabajado muchísimo en la segmentación, que va a tener una relación directa básicamente con lo que gana el profesional, va a estar atada a sus ingresos, pero también hay una limitación, vos no podés pagar un aporte promedio de 30.000 pesos y pretender jubilarte con 3 millones”. Aclararon que si se sigue al ritmo actual, “la Caja va a una extinción, no muy a largo plazo”, porque “hace siete años nosotros teníamos una relación de aporte y beneficio de 4-5 a 1 y hoy tenemos casi 6 a 1”.
Asimismo, Mario Valestra aportó que se está mudando todo a una base enteramente digital con todos los perfiles de los profesionales cargados como expedientes digitales. Sumó que la Caja aporta beneficios a sus contribuyentes con “préstamos” o con posibilidades económicas para los profesionales con la finalidad de que adquieran equipos, tecnología. También mencionó que se trabaja en una nueva categoría, vinculado a lo de la segmentación, la cual estará focalizada en la regularización de la situación de los profesionales, por diálogos mantenidos con bancos y entidades financieras. “No queremos que haya retrasos importantes en la contribución que hacen los profesionales”, sostuvo.
Desde la Federación Médica, Jorge Tamborini expuso “conformidad” por haber sido consultados por este tema, “porque muchas de las inquietudes que planteamos están en el proyecto”. Agregó que “como Federación Médica vemos viable este proyecto y vemos que no ha habido otra manera. Nos costó mucho explicarles a nuestros profesionales poder realizar los cobros de esta manera. Tuve la posibilidad de viajar a Córdoba y Santa Fe, y vi que el sistema verdaderamente funciona. Las Cajas funcionan bien”.
En la mesa, los legisladores mantienen algunas inquietudes referidas al funcionamiento de las Cajas privadas de profesionales; a cómo se constituirían los aportes que realizan los profesionales sea a través de sí mismos o por una patronal; en la obligatoriedad de los aportes a realizar entendiendo que son diferentes los regímenes impositivos a los que están obligados (por opción o no) los trabajadores; y a la antigüedad del ejercicio de la profesión y cómo se ha realizado ese recorrido laboral para poder luego acceder al beneficio jubilatorio; entre otros.
La comisión continuará analizando el proyecto, acordaron invitar a otros sectores a que expongan sus posturas; y se propuso profundizar en los detalles de la letra legal buscando como objeto que la iniciativa modificatoria debe ser lo más abarcativa posible y que aúne los criterios de todos los sectores y actores involucrados.
