La Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto de Ley impulsado por José Manuel Vilches (UCR), que propone la actualización y modernización de la Ley Provincial N° 6.817, normativa que regula la promoción, apoyo y desarrollo de la actividad apícola en Mendoza.
La iniciativa tiene como eje central adecuar el marco legal vigente —sancionado en el año 2000— a las nuevas realidades productivas, sanitarias y tecnológicas del sector, fortaleciendo el control, la trazabilidad y el ordenamiento territorial de la actividad.
En la fundamentación de su proyecto, Vilches destacó que la apicultura mendocina ha crecido y evolucionado en estos años, pero la legislación quedó desactualizada. Esta reforma busca acompañar al productor con herramientas modernas, mayor previsibilidad y un Estado presente que ordene, controle y promueva el desarrollo del sector.
La apicultura representa una actividad estratégica para la economía regional, con fuerte presencia en departamentos como San Rafael, General Alvear, Valle de Uco y Lavalle, además de otros puntos de la provincia donde se elaboran productos de reconocida calidad. La producción de miel y derivados no solo constituye una alternativa económica para cientos de familias, sino que además cumple un rol fundamental en la polinización y mejora de los cultivos agrícolas.
Uno de los ejes principales del proyecto es la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para optimizar el control de ingreso y egreso de colmenas a la provincia, en coordinación con el ISCAMEN. En este sentido, se prevé fortalecer la capacitación del personal, mejorar los sistemas de fiscalización y garantizar mayores niveles de trazabilidad sanitaria.
Asimismo, la propuesta determina con claridad que la Autoridad de Aplicación será la Dirección Provincial de Ganadería, dependiente del Ministerio de Producción, estableciendo competencias específicas en materia de inspección, monitoreo sanitario y regulación de traslados.
En ese marco, dispone que la Dirección de Ganadería organizará y llevará un Registro Apícola de salas de extracción habilitadas, apicultores y sus apiarios, cuya presentación será obligatoria en los controles de barreras sanitarias del ISCAMEN.
El proyecto incorpora además la creación del Mapa Apícola Provincial, un sistema informático de georreferenciación que permitirá identificar la ubicación de los apiarios, ordenar territorialmente la actividad y evitar la superpoblación de colmenas en determinadas zonas.
Este sistema posibilitará registrar y renovar apiarios mediante coordenadas geográficas, gestionar servicios de polinización y facilitar trámites administrativos de manera virtual, brindando mayor transparencia y previsibilidad al sector.
La iniciativa también promueve la capacitación y formación de nuevos apicultores, especialmente jóvenes, mediante cursos, talleres y la incorporación de contenidos vinculados a la actividad en escuelas secundarias técnicas agroindustriales y carreras de nivel superior.
Además, tiene como objetivo implementar medidas económicas para fortalecer la producción, industrialización y comercialización, incluyendo la posibilidad de facilitar créditos, apoyos materiales y vinculación con mercados y ferias, con el objetivo de potenciar la miel mendocina como marca regional distintiva.
Debate
Desde el bloque impulsor destacaron que la propuesta constituye una herramienta estratégica para consolidar el crecimiento cualitativo y cuantitativo de la apicultura mendocina, proteger su estatus sanitario y posicionar sus productos en los mercados nacionales e internacionales.
José Manuel Vilches (UCR) sostuvo que “este proyecto ha sido una elaboración colectiva” junto a distintos organismos del Ministerio de Producción y la participación de profesionales y productores, además del aporte de legisladores, motivado en que “desde el año 2000, que se dictó la Ley 6.817, al día de hoy, ha crecido en un 250% la producción apícola en la provincia de Mendoza, y con posibilidad de crecer muchísimo más, pensando en el apoyo y en el aporte que puede hacerse desde el Estado”.
Remarcó que hay “25 salas de extracción en el territorio de la provincia”; que los productores locales “suman más de 500, hay productores en los cuatro oasis”, y que “hay más de 111.000 colmenas fijas, y anualmente nos visitan productores trashumantes”, por los tiempos de afloración.
En esa línea, subrayó que se apunta a “la promoción de la apicultura en toda la provincia”, principalmente “para nuevos productores, especialmente los más jóvenes que tienen la posibilidad con pocos recursos de poder hacerse de un apiario de 10, o de 15 colmenas y con eso empezar a introducirse en esto que es parte de la economía de Mendoza”. A su vez, mencionó “la promoción también para el consumo de la miel y para el consumo de todos los productos de la colmena”, que son variados, como cera y polen.
Finalmente remarcó que “los productos de la apicultura en Mendoza, son muy buenos en calidad, tenemos una apicultura sana. Necesitamos mantener esa sanidad”, a lo que agregó que a partir de las modificaciones propuestas a la Ley “el Iscamen en forma conjunta con la Dirección de Ganadería se encargarían del control de los apiarios transhumantes” y además, “la idea es generar una trazabilidad del producto”, sea autóctono o no. También se esperanzó el diputado en que los productos apícolas de Mendoza tengan su marca, un sello especial y que se pueda conformar en el futuro un clúster apícola provincial.
Seguidamente, la diputada Jimena Cogo (PRO), manifestó el acompañamiento a la normativa y destacó que “lleva más de un año de estudio con la participación distintas organizaciones y profesionales”. Expresó asimismo que “comparados con otras regiones, tenemos ventajas comparativas y competitivas y se vuelven más atractivos los mercados”, y resaltó la incorporación del “mapa apícola” que le “da más libertad, facilidad, y menos procesos burocráticos a los productores. Valoramos la georreferenciación, lo cual también va en beneficio de los productores”.
Por último, destacó el concepto de “carga apiaria” que incorpora “procesos ágiles y eficientes”, y la importancia de solicitar a los productores la “renovación” de stock.
Desde el Partido Verde, el diputado Emanuel Fugazzotto manifestó el acompañamiento a la normativa, señalando que “la actividad apícola es una herramienta para la ampliación de la matriz productiva. Argentina es el segundo país exportador, y Mendoza es 6ta en el país”, destacando la miel que se produce fundamentalmente en el departamento de Lavalle. “Pero ahora empieza a producirse miel con alta cantidad de minerales, muy buena para la salud por sus propiedades nutricionales, pero que no entran en el mercado externo por su color”, dijo.
No obstante, planteó la necesidad de establecer “parámetros que pueden cambiar algunas de las aristas que tiene la actividad apícola en Mendoza, porque esta actividad tiende a desaparecer si no empezamos a hacer de interés de las nuevas generaciones, este oficio; con el cuidado de las colmenas y la capacitación que esto requiere”, subrayó.
Además, consideró que “el sector apícola, no ha crecido tanto como el potencial que tiene”, aunque puso en valor la “calidad de las abejas de Mendoza” y de todos los derivados de la industria.
A su turno, José Luis Ramón (CyC), adelantó su voto positivo al igual que Gabriela Lizana (FRLN) quien coincidió con el autor de la iniciativa en cuanto a “a importancia que tiene la miel para la Argentina, y como desarrollo productivo en el país”.
Manifestó que “hay una oportunidad de desarrollo importante” en el sector, “ya que la miel que se produce en la Argentina está destinada a la exportación en un 80-90%” y no está claramente desarrollado el mercado interno ni la incorporación del producto de manera suficiente a la dieta de los argentinos.
Sobre este punto, expuso que la miel ha sido considerada como de “alto potencial de crecimiento” por los acuerdos económicos, fundamentalmente, de Mercosur y la Unión Europea en los casos recientes, y destacó “el desafío de la trazabilidad” planteado en la propuesta, ya que “en Mendoza y Argentina no hay suficiente registro de este tema, en productos agropecuarios”.
En tanto, Sol Salinas (Unión PRO) adelantó su voto afirmativo destacando que muchos productores de Mendoza están dedicados a la actividad y son generaciones de productores apícolas que sostienen la industria.
Tras hacer referencia a los aportes que hicieron durante el estudio en comisiones, los mismos productores del Sur y del Valle de Uco, afirmó que “uno de los pilares de la normativa” es el referido al “uso de tecnologías, el mapa apícola y el poder achicar la burocracia sobre todo para los que proyectaban empezar a ejercer la actividad”. Puso el acento además en “el cuidado ambiental y sostenibilidad” de la actividad apícola en Mendoza, que “lo hacen desde siempre” en toda la cadena de valor.
De igual forma se refirió al “fortalecimiento del interior productivo de Mendoza” ya que en diferentes departamentos alejados de la ciudad capital, tanto en el Valle de Uco, como en el Este y Sur provincial, hay distintos productores que desarrollan la actividad, con realidades diferentes, pero con altos parámetros de calidad. Y sumó que las nuevas generaciones de productores apícolas están preparados para el futuro con el uso de tecnologías, georrefernciación, y demás acciones que minimizan la burocracia.
Quien se expresó también fue el diputado Germán Gómez (PJ), titular de su bloque, quien adelantó el voto afirmativo de su espacio político asegurando en lo apícola “Mendoza tiene una ventaja enorme que es en lo sanitario y en la calidad de la miel que produce”, resaltando “la visión estratégica” necesaria para el sector y abogando por “recursos, fondos; porque las políticas estratégicas requieren intervención del Estado con fondos y no dejar que todo quede liberado al mercado. Es una pata fundamental para que las políticas estratégicas prosperen”, aun así “vamos a apoyar el proyecto por la visión estratégica que manifiesta”.
