Un plenario de tres comisiones recibió al Ministro de Hacienda y Finanzas por un proyecto de “Ley macro” presentado por el Ejecutivo. Se trata de adherir al RIMI, la refuncionalización del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, la reorganización del Instituto de Juegos y Casinos y la liquidación de activos de la DAABO (Dirección de Administración de Activos Ex Bancos Oficiales).
Las comisiones de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC); Hacienda, Presupuesto y Asuntos Tributarios; y Economía, Energía, Minería e Industrias; que presiden Beatriz Martínez (UCR), Elisabeth Crescitelli (UCR) y Fernanda Kaufman (LLA), respectivamente; recibieron al Ministro de Hacienda y Finanzas, Víctor Fayad y colaboradores de la cartera, con quienes analizaron el expediente remitido por el Poder Ejecutivo que engloba la adhesión de la provincia al Régimen de Incentivos para Medianas Inversiones (RIMI); la disolución y liquidación de la Administradora Provincial del Fondo para la Transformación y el Crecimiento; la reorganización del Instituto Provincial de Juegos y Casinos, y la liquidación de los activos que integran el patrimonio del EX EFOR -actual Dirección de Administración de Activos de los Ex Bancos Oficiales DAABO-.
Según detalla los considerandos, la iniciativa permitirá “continuar avanzando con la modernización del Estado, la eficiencia administrativa y el fomento a la inversión, buscando transformar la Administración Pública provincial mediante el uso eficaz de los recursos, el saneamiento de activos históricos y la creación de un ecosistema atractivo a la inversión”.
Sostuvo Víctor Fayad que es “un proyecto que tiene 4 capítulos y 2 hilos conductores. El primero es el incentivo a la producción, y el segundo es la adecuación de algunas estructuras administrativas del Estado. En materia del incentivo a la producción hay 2 capítulos, referidos a la adhesión de la provincia al RIMI, ya que estamos sumando los beneficios que otorga la ley nacional”. Agregó que “estamos sumando todo lo que es la estabilidad fiscal a nivel provincial, es decir, sobre aquellos proyectos que adhieran al RIMI, la provincia no va a poder ni cobrar nuevos impuestos ni aumentar las alícuotas de los existentes”.
Continuó Fayad al manifestar que “esto viene a cristalizar lo que ha sido la política tributaria de Mendoza en los últimos 10 años sin ninguna suba de impuestos; y esto garantiza que en el futuro para estos proyectos tampoco ocurra”. Agregó que “se suman la priorización de todas las herramientas que tiene la provincia en materia de desarrollo productivo para los proyectos que adhieran a este régimen, básicamente todo lo que es subsidio de tasa, todo lo que es terrenos en parques industriales, todo lo que son los programas de incentivo al empleo, todo lo que son los programas de fomento a la exportación a través de Pro Mendoza y demás”.
Por otra parte, remarcó el funcionario que “en lo concerniente al Fondo para la Transformación, se ha decidido concentrar el objetivo de financiamiento al sector productivo, en dos herramientas. Por un lado, el subsidio de tasas que es una herramienta mucho más potente que dar créditos de manera directa, y la segunda las garantías a través de sociedades de garantía recíprocas para que las PyMEs puedan acceder al sistema financiero”. Reflexionó manifestando que “creemos que es el uso más eficaz y efectivo de los recursos provinciales, y se dejaría de financiar de manera directa al sistema productivo, descansando en el sistema financiero que va a estar apalancado por este subsidio de tasa con garantías que la provincia va a dinamizar”.
Por otra parte, Fayad remarcó que “se saca de la carga pública el cobro de distintas deudas que vienen de la época de la privatización de los bancos”, desde la década del ´90. “La idea es tratar de limpiar un poco esa cartera, de purgarla, de limpiarle el activo de la provincia”, subrayó, porque “han transcurrido 30 años sin que el gobierno provincial pueda cobrarlas”.
Finalmente, desde la cartera de Hacienda y Finanzas se refirieron a la reorganización integral del Instituto de Juegos y Casinos. El proyecto busca otorgar facultades a ese organismo para modificar áreas y funciones y avanzar en una reorganización. Sobre esto, se aclaró que se incluyen medidas para el personal, adecuaciones presupuestarias y acciones para garantizar la sostenibilidad en el tiempo, con el objetivo de alcanzar el equilibrio económico, asegurar la sostenibilidad financiera y garantizar la continuidad de los fines de bien público.
Mendoza busca sumarse al RIMI y agrega ventajas para potenciar la producción
Además de la adhesión, la propuesta suma beneficios propios como estabilidad impositiva, financiamiento, capacitación y prioridad en parques industriales para impulsar la radicación y el crecimiento de empresas, con el objetivo es atraer nuevas inversiones, generar empleo y fortalecer la producción local.
El RIMI es un régimen nacional orientado a promover inversiones productivas en el país mediante incentivos fiscales para las inversiones que se realicen en los próximos dos años. Está dirigido a empresas que califiquen como MiPyMEs (Micro, Pequeñas y Medianas Empresas) y contempla herramientas como la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución anticipada de créditos fiscales de IVA.
En este contexto, el proyecto elevado por el Ejecutivo provincial propone la adhesión de Mendoza al régimen nacional e incorpora beneficios complementarios a nivel local para maximizar el impacto de las inversiones en el territorio.
En este marco, dichos beneficios adicionales tendrán una vigencia de 10 años e incluyen:
Estabilidad impositiva: las empresas que adhieran al régimen no verán incrementada su carga tributaria provincial durante la vigencia del beneficio.
Acceso preferente al financiamiento: prioridad en programas provinciales de subsidio de tasas y otras herramientas de financiamiento.
Capacitación y asistencia técnica: prioridad en programas de formación, asistencia técnica y transferencia tecnológica.
Fomento del empleo: acceso prioritario a programas provinciales orientados a la generación de empleo.
Infraestructura productiva: acceso preferente para la localización y utilización de espacios en parques industriales y otros ámbitos destinados a la radicación de industrias bajo la órbita del gobierno provincial.
Reestructuración del Instituto de Juegos y Casinos
El proyecto busca otorgar facultades a ese organismo para modificar áreas y funciones y avanzar en una reorganización integral en el plazo de un año. También incluye medidas para el personal, adecuaciones presupuestarias y acciones para garantizar la sostenibilidad en el tiempo, con el objetivo de alcanzar el equilibrio económico, asegurar la sostenibilidad financiera y garantizar la continuidad de los fines de bien público.
La iniciativa establece que el organismo dará “pleno cumplimiento a las normativas vigentes en materia de empleo público” y que priorizará la continuidad del personal. En ese sentido, se contemplan distintas alternativas para los trabajadores de planta permanente, promoviendo instancias voluntarias y acordadas como paso previo al proceso de reorganización.
Entre las opciones previstas se incluye la implementación de un sistema de retiro voluntario, mediante el cual quienes adhieran podrán acceder a una compensación indemnizatoria de hasta el 120 % de lo establecido por la normativa vigente. Asimismo, se determina que quienes opten por este régimen no podrán reingresar a la administración pública por un período determinado, salvo reintegro proporcional de la indemnización percibida.
También contempla la posibilidad de reubicación dentro del propio Instituto, a través de la creación o utilización de vacantes en otras áreas, “siempre que exista acuerdo del trabajador y no se genere un perjuicio significativo”. En los casos en que la nueva función implique una reducción salarial, se prevé el pago de un adicional compensatorio para preservar el nivel de ingresos.
Otra alternativa prevista es la incorporación voluntaria a otros organismos del sector público, en el marco de la legislación vigente. En estos casos, “se tendrá en cuenta la experiencia, capacitación e idoneidad del personal», garantizando el reconocimiento de la antigüedad y una remuneración equivalente a la percibida al momento de la transferencia, con mecanismos compensatorios en caso de ser necesarios.
Para las situaciones en las que no se concrete ninguna de estas opciones, el proyecto establece la “extinción del vínculo laboral”, con el correspondiente pago de la indemnización. El proyecto también dispone que, en caso de supresión de áreas, los adicionales específicos dejarán de percibirse, aunque se garantizará en todos los casos una remuneración bruta equivalente a la del momento de la reestructuración.
A su vez, se prevé la suspensión transitoria de determinadas disposiciones legales cuando resulte necesario para llevar adelante el proceso de reorganización. En paralelo, el Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Hacienda y Finanzas, podrá disponer “los aportes necesarios para el funcionamiento del Instituto”.
Asimismo, se pide la autorización para realizar las adecuaciones presupuestarias correspondientes para reforzar las partidas destinadas a personal, y se establece que será el propio Instituto quien reglamente los aspectos operativos necesarios para la implementación de estas medidas.
Liquidación de los ex bancos provinciales y baja de activos incobrables
En otro orden, se apunta a eliminar activos sin posibilidad de recupero, destrabar situaciones legales de larga data y avanzar en el cierre definitivo de un proceso histórico. El objetivo es fortalecer la transparencia y eficiencia de la administración pública.
Así, el proyecto pretende avanzar en el cierre definitivo de los activos remanentes de los ex bancos oficiales, en el marco del proceso de privatización llevado a cabo en la década del 90.
Busca resolver una problemática histórica vinculada a la liquidación de estas entidades y avanzar en el ordenamiento de activos que permanecen pendientes desde hace casi 30 años.
Propone dar de baja créditos que por distintas razones pueden ser desincorporados de la base de datos, tras el análisis técnico y jurídico realizado. Se trata de créditos que han sido considerados incobrables, por prescripción, conclusión de quiebras, insolvencia de los deudores o la imposibilidad de avanzar en su cobro por resultar antieconómico, entre otras situaciones.
En este sentido, se prevé eliminar del Sistema de Información Contable provincial (Sidico) tanto las deudas sin juicio, como aquellas con procesos judiciales ya caducos o prescriptos, así como los casos de deudores en estado de quiebra en cuyos procesos se haya dictado la conclusión sin posibilidad de continuar la percepción de créditos. La medida se basa en relevamientos realizados por organismos técnicos y auditorías especializadas.
Además, se faculta al Poder Ejecutivo a continuar con la depuración de otros activos en condiciones similares, bajo criterios como la falta de documentación, el alto costo de los procesos judiciales o la inviabilidad de su recuperación.
Uno de los puntos centrales es la posibilidad de cancelar garantías reales asociadas a estos créditos, como es el caso de las hipotecas. Esto permitirá destrabar situaciones que llevan años sin resolución y facilitar la normalización de bienes, para que puedan volver a integrarse al circuito económico.
La iniciativa también propone adecuar el marco normativo vigente, eliminando disposiciones que dificultan este proceso y simplificando procedimientos administrativos para hacerlo más ágil.
En paralelo, con esta norma se busca reducir riesgos de litigiosidad y fortalecer la seguridad jurídica, al cerrar procesos pendientes y evitar nuevos conflictos derivados de la permanencia de estos créditos en los registros oficiales.
Reconfiguración del Fondo para la Transformación y el Crecimiento y ampliación de herramientas de financiamiento para las pymes
Finalmente, el proyecto impulsa una refuncionalización integral del Fondo para adecuarlo al nuevo escenario económico. Contempla dejar atrás el esquema de créditos directos, fortalecer el acceso al financiamiento privado y ordenar el proceso administrativo, patrimonial y laboral del organismo.
El Fondo, fue creado por la Ley 6071 en 1993, con el objetivo de adaptar esta herramienta a las necesidades actuales del sector productivo y ampliar el alcance de las políticas de financiamiento.
Con el paso de los años y como consecuencia de distintos procesos macroeconómicos, las políticas de financiamiento implementadas y el agotamiento de los recursos extraordinarios que dieron origen al fondo, la disponibilidad patrimonial se redujo de manera significativa. Actualmente, su funcionamiento depende principalmente de aportes del Presupuesto provincial.
En este nuevo escenario, el Gobierno provincial considera necesario redefinir el rol del Estado, orientándolo a corregir fallas puntuales del mercado, acompañar contingencias económicas y facilitar el acceso del sector productivo al sistema financiero privado.
Por eso, el proyecto propone su refuncionalización y establece una nueva estrategia enfocada en herramientas más eficientes y de mayor alcance.
Entre las nuevas funciones que se priorizarán se encuentran:
Subsidio de tasas de interés para créditos otorgados por entidades financieras privadas.
Fortalecimiento de las capacidades de las pymes mendocinas para mejorar su acceso al sistema financiero tradicional.
Intervención ante situaciones coyunturales o emergencias económicas que requieran asistencia específica.
Además, regula el proceso vinculado al personal de la Administradora y establece distintas alternativas para garantizar una transición ordenada, y establece que el liquidador designado podrá transferir bienes, créditos y obligaciones del organismo a otras entidades estatales.
Por último, el proyecto prevé avanzar en el cierre definitivo de antiguas carteras crediticias con bajos niveles de recupero, permitiendo declarar incobrables aquellos créditos donde ya se agotaron todas las instancias de cobro.
