La Comisión Especial de Género y Erradicación de la Trata de Personas recibió a la licenciada María Alejandra Dorra para tratar el proyecto que declara de interés de la Cámara la saga literaria “Perdón por ser tan virtuosa”, basada en la vida de Felicitas Guerrero.
La iniciativa, de autoría de la diputada Giuliana Díaz, presidenta de la comisión, se fundamenta en que “esta obra recupera y pone en valor la vida de Felicitas Guerrero, una figura histórica cuya biografía revela la lucha silenciosa y muchas veces invisibilizada de las mujeres que desafiaron los mandatos patriarcales en el Buenos Aires del siglo XIX”.
“Su historia representa un hito en la genealogía del pensamiento feminista en nuestro país, al reflejar el tránsito de la mujer desde un lugar de sumisión hacia uno de autonomía y protagonismo social”, señalan también los fundamentos.
La autora de la saga, que escribe bajo el seudónimo Aaineé, define sus obras como “la historia de una joven transgresora que se animó a desafiar a la pacata sociedad del Buenos Aires colonial”.
“¿Por qué trascendió Felicitas en la historia argentina? En principio, por su belleza; por enfrentar a los poderes en manos de los hombres; por ser la primera administradora de tierras en la pampa húmeda argentina”, explicó Dorra, quien agregó que “su historia es narrada en recorridos turísticos en San Telmo y Barracas (CABA), así como en los pagos del Tuyú —actuales partidos de La Costa, Castelli, General Madariaga, Lezama, Pinamar y su distrito Cariló, entre otros—”, aseguró Aaineé.
“Su femicidio en 1872 —nunca esclarecido— tal vez fue uno de los disparadores inconscientes en la incipiente gestación de los derechos civiles de la mujer”, opinó también la escritora.
Por su parte, la diputada Díaz destacó que “Felicitas Guerrero fue una mujer adelantada a su tiempo. Al enviudar de don Martín Gregorio de Álzaga Pérez, no solo administró con solvencia las extensas propiedades heredadas, sino que también se involucró en obras públicas y dejó un legado significativo, constituyéndose en una figura disruptiva dentro de las rígidas estructuras sociales y legales de su época”.
La saga literaria refleja su recorrido personal y político en un momento clave de la historia argentina, que abarca desde la caída de Juan Manuel de Rosas hasta la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento.
Cabe destacar que la investigación de la obra se apoyó en fuentes históricas de gran valor: testimonios de descendientes, aportes de historiadores y profesionales del derecho, pericias médicas y policiales, e incluso estudios grafológicos. Esta profundidad documental dota al relato de una riqueza narrativa y una fidelidad histórica que la posicionan como una pieza valiosa del patrimonio cultural argentino.
“La saga pone especial énfasis en las transformaciones jurídicas y sociales que atravesaban a la mujer en ese entonces. A través del análisis del proceso testamentario de Álzaga y del vacío legal que padecían las mujeres en 1870 —aún sin derechos civiles—, se problematiza la invisibilización histórica del género femenino”, manifiesta también la diputada Díaz en su proyecto.
